En la mayoría de los países, la ley de derechos de autor se escribió antes de internet, antes de los medios digitales, antes de la IA. Los marcos legales están fragmentados, los mecanismos de aplicación son lentos y los estándares probatorios dependen de sistemas creados para registros en papel. Dacr se fundó con la convicción de que arreglar los derechos de autor exige modernizar la ley misma, no construir herramientas alrededor de una legislación que ya no encaja con el mundo en el que trabajan los creadores.
La Ley de Derechos de Autor Digitales Asertivos es el marco legislativo que Dacr redacta con cada Estado Miembro. La Ley designa a Dacr como el registro nacional oficial de derechos de autor, reconoce los genomas digitales y los informes forenses como estándares probatorios, y aporta mecanismos modernos de aplicación. Estos incluyen la admisibilidad de los informes DIIS en los tribunales y protocolos para la infracción transfronteriza. La Ley alinea a cada país con el Convenio de Berna, los ADPIC (TRIPS) y el Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor, y a la vez lleva los derechos de autor nacionales a la era digital.
Dacr no es un servicio montado sobre los sistemas de derechos de autor existentes. Dacr es el sistema moderno de derechos de autor, diseñado en colaboración con los gobiernos, codificado en la ley nacional y construido para operar al nivel de una infraestructura legal de rango de tratado.